Al igual que el arte, las joyas, los inmuebles y las monedas digitales, comprar nombres de dominio puede ser una inversión valiosa. Las empresas los adquieren habitualmente por más de $100.000, pero en la última década se han publicado más de una docena de ventas superiores a $10 millones, algunas cercanas a $50 millones.
Aunque la rentabilidad de los nombres de dominio puede ser tan alta como la de esos otros activos, conservarlos cuesta muy poco. No necesitas una cámara acorazada privada ni el mantenimiento de una casa: solo una renovación de unos $15 al año.
Se ha desarrollado toda una industria alrededor de la compraventa de dominios, pero está al alcance de cualquiera. El próximo que compres podría venderse por millones, independientemente de tu experiencia. ¿Y lo mejor? Vender un dominio es muy fácil.
Eso no significa que debas lanzarte a comprar nombres al azar. Con el proceso y el enfoque adecuados, aumentarás mucho tus posibilidades de obtener beneficios. Sigue esta guía rápida para comprar y vender dominios como un profesional.
Haz los números para ganar dinero
Puede parecer poco compromiso comprar dominios y conservarlos, porque solo cuestan unos $15 al año, pero considera cómo se multiplica el gasto. Diez dominios costarán $150 al año. Cien, $1.500 al año.
Y, como en cualquier negocio, querrás obtener beneficios para seguir ampliando tu selección. Si pagas $1.500 anuales en renovaciones, necesitas vender lo suficiente para cubrir ese gasto y poder comprar más. Conviene basar el presupuesto en cuántos dominios es probable que vendas en un año. La tasa de venta que suele citarse en el sector es del 1 al 3 %, así que, con 100 buenos dominios, la mayoría de los vendedores debería esperar entre 1 y 3 ventas anuales.
También es importante ser realista sobre cuánto puedes obtener al vender un dominio. No todos superarán $1 millón. Algunos quizá no se vendan nunca. En el sector, la mayoría de los dominios vendidos de forma privada supera los $2.000, y los profesionales apuntan a un intervalo de entre $5.000 y $20.000.
Elige con cuidado el dominio que compras
Lo más importante es recordar que los compradores solo adquieren dominios valiosos para ellos. Que tinymonkeyart.com esté disponible no significa necesariamente que alguien quiera comprarlo.
Los vendedores inteligentes compran en áreas que conocen. Tu conocimiento de los sectores en los que has trabajado te da ventaja sobre quienes solo pueden adivinar qué palabras y frases tienen valor. Empieza por hacer una lista larga de palabras relacionadas con tu experiencia para comprobar después su disponibilidad como dominios.
Otra opción es considerar el público al que quieres dirigirte. ¿Te interesan las mascotas? ¿Quizá una raza de perro concreta? Cuanto más lo delimites, más fácil será aprender sobre ese público y los tipos de dominios que puede querer.
Conoce tus opciones de compra
Cómo compras dominios es tan importante como cuáles eliges. A medida que conozcas mejor el sector y sus formas de venta, tu estrategia se volverá más compleja. Estas son las principales formas de comprar:
Dominios sin registrar: son los más económicos. Es un buen punto de partida para crear una cartera, pero tiene riesgos. Si nadie los ha registrado todavía, es probable que no tengan mucha demanda. También puedes comprar nombres que no signifiquen nada para nadie y que no se vendan. Eso no significa que no debas intentarlo. Piensa en buscar oro: solo necesitas encontrar una pepita para hacer fortuna.
Ventas de dominios: muchos sitios permiten a los titulares anunciar sus nombres a un precio concreto. Cualquier comprador puede adquirirlos de inmediato. También puedes contactar con alguien que no haya puesto su dominio en venta. Una consulta del titular del dominio muestra quién lo registró, qué registrador lo gestiona y cuándo vence. Puedes hacerlo tú mismo, pero muchos compradores contratan intermediarios para contactar con los titulares y negociar.
Una precaución: antes de comprar a un vendedor privado, solicita siempre una tasación. Obtendrás un intervalo de valor comparado con ventas similares. Así saben los profesionales si consiguen una buena oferta y deciden cómo negociar el precio que están dispuestos a pagar.
Subastas de dominios: estas plataformas publican dominios en venta en un momento determinado y permiten pujar. Gana quien ofrece más y está obligado a comprar. A veces los vendedores fijan un precio mínimo, así que las ofertas deben superarlo para que se complete la venta.
Reservas de dominios: algunos sitios de registro anuncian dominios que todavía no están disponibles. Por ejemplo, si el titular no paga la cuota anual, tras un tiempo el dominio vuelve a estar disponible para el público. A veces puedes reservarlo para comprarlo automáticamente cuando se libere. Algunas plataformas no cobran hasta que se completa la venta; otras exigen el pago por adelantado.
Servicios de compra de dominios: si no tienes tiempo o el proceso parece demasiado complicado, puedes recurrir a estos servicios. Permiten contratar a un experto que investiga y recomienda qué dominios comprar, negocia sus precios e incluso vende los que ya tienes.
Promociona tus dominios para venderlos
Cuando tengas dominios para vender, anúncialos donde las empresas y los compradores profesionales puedan encontrarlos fácilmente. Algunas plataformas cobran una cuota; otras permiten publicarlos gratis. Estas son algunas opciones populares que puedes consultar: dan.com, sedo.com, afternic.com, godaddy.com y brandbucket.com.
También puedes acercarte a personas y organizaciones que creas interesadas en un dominio concreto de tu cartera. La mayoría de los vendedores obtiene mejores respuestas con un enfoque informal que con un discurso comercial agresivo. También es habitual contratar a intermediarios para esta parte del proceso.
Cierra tu primera venta de dominio
¡Enhorabuena! Has completado el proceso de compra y venta. Ahora revisa los pasos que diste y evalúa qué funcionó y qué no. Busca áreas en las que mejorar. Hay muchas formas de ganar dinero en este sector, incluida la compraventa de dominios para otras personas. Sigue aprendiendo y acabarás encontrando tu especialidad.